Soy Mitchell

Los expertos dicen que te tengo que contar mi historia. Aquí la tienes.

Esto lo mismo te parece un poco aburrido. Pero los expertos dicen que es muy importante que te cuente mi historia de cómo pasé de ser un simple profesor, a sobrevivir a un cáncer, al paro y a ganar lo mismo que ganaba como profesor en un sólo día.

No entiendo porqué porque no quiero enseñarte a ganar dinero, para eso ya hay muchos, yo quiero que tú puedas enseñarle a tu hijo lo que a ti te de la gana; y a que te escuche. 


Y ésta es la historia.

Cuando terminé el bachiller hace muy poco más de 10 años, saqué matricula de honor y eso me jodió. Porque yo quería ser capitán de un barco y hacer rescates en alta mar trabajando para salvamento maíritmo o algo de eso. Pero tenía matrícula de honor, y el primer año de universidad era gratis, para ser capitán solo se podía hacer un módulo y no contaba como carrera. Y así fue como tiré mi sueño por la borda.

Estaba a punto de cumplir 18 años,y viniendo de un pueblo tan pequeño como es La Manga del Mar Menor, quería pegarme la fiesta padre así que decidí ir a la universidad. Todos mis familiares, conocidos, profesores,etc. Me recomendaban que me metiera a profesor, “que lo llevaba en la sangre” me decían. 

 

Además, ser capitán de barco de rescate lo mismo era un poco complicado. Ser director de cine molaba muchísimo más. Y así es como acabé matriculado en Comunicación Audiovisual. 

 

Adelantamos 1 año de mucha cerveza, un poco de depresión, mucho cambio en mi vida y una mala selección de carrera porque todo el sistema educativo me había llevado ahí y finalmente acabé matriculado en Educación Primaria Bilinguë (antiguamente magisterio).

Mis conocidos tenían razón, me encantó. Tenía alguna que otra compañera en la que no me veía nada reflejado como profesor pero la carrera y las prácticas que tuve me apasionaron. Me sigue apasionando la enseñanza. No había persona más motivada en toda la Universidad de Murcia. Ni con más vocación.

Tanta, que en el primer año conseguí hacerme alumno interno del departamento de Inglés y así podía sacar creditos extra, CRAU los llamaban, yendo menos a clase (porque ya era inglés y lo que daban en clase me aburría). Eso fue gracias Juan Antonio Solís Becerra, profesor mío en la universidad y una persona que me ha ayduado muchísimo en esta vida. Que dios se lo pague.

Adelantamos otros cuatro años a cuando terminé la carrera y el ahora famoso Juan Solís  me dice un día: “oye tú que eres nativo ,¿por qué no te metes como lector de idiomas y así empiezas a trabajar aquí un poquito en la universidad?”. De puta madre ya tenía trabajo. Y encima una semana después conseguí trabajo en un colegio por la mañana.

Así que ahí estaba yo, recién graduado en Julio y en Octubre ya tenía 2 trabajos, por las mañanas en el colegio y por las tardes en la universidad. Así estuve 2 años, hasta que salió la oposición, mientras tanto iba estudiando entre trabajos o los fines de semana para la oposición.

Por una combinación de ser el puto amo y tener mucha suerte, salió el tema 9 en la oposición, el tema 9 iba sobre la fonética y yo era profesor de fonética en la universidad. Saqué un puto 10. Un 9,98, que es un puto 10.
Después en la defensa oral de la programación (otra de las pruebas de la oposición) saque otro 10.
Y en la programación que se entregaba saqué otro 10.

Me fui con mi colega Josico al Bonobo y para celebrarlo nos comimos un par de langostas, una no, un par. Más de 300 euros de cuenta. Me había sacado la plaza y había que celebrarlo.

Y no saqué la plaza. Tres putos dieces y no saqué la puta plaza. Por cierto, hago un inciso aquí para decirte que si estás contento de que tu hijo esté en la pública porque en la pública están los mejores profesores; no es verdad. Yo fui el mejor profesor de ese año, soy el mejor profesor este año también, y sigo sin estar en la pública.

Después de tremendo batacazo que me dió la vida decidí cumplir mi sueño de verdad, que por aquel entonces era ser profesor en Canarias.

Me hice una maleta, me compre un vuelo, mi padre me dio 500 euros y me vine a Canarias con un par de cojones. A los 8 días conseguí trabajo. En un colegio privado espectacular, el mejor de la isla. Tenía alumnos top, de buenas familias y compañeros super buenos. Un buen rollo de trabajo espectacular. 

 

Era muy feliz, lo había conseguido. Tenía 25 años, vivía en Canarias, era profesor, me apasionaba mi trabajo y encima podía disfrutar del tiempo libre en la playa. 

 

El último día de curso de ese primer año que fue tan espectacular yo no pude ir a la excursión de fin de curso porque tenía una cita con un médico. Ese fue el mismo día que me dijeron que tenía cáncer.

Un par de meses más tarde, muchas muchísimas horas de meditación, una operación y 7 semanas de recuperación más tarde, ya estaba listo para volver a enseñar. 

 

Volví al colegio, hice lo que mejor se me daba, preparé el terreno para que mis alumnos llegaran lo más lejos posible, monté una empresa con ellos, les enseñé a meditar, a prepararse para momentos difñiciles de la vida, estaba cumpliendo mi misión.

El último día de ese curso escolar, ya no tenía que ir más al médico porque estaba curado. Con quien sí tuve que hablar es con los directores del centro. Me echaron. 

 

A la puta calle. Tenía 26 años, había empezado dos carreras, terminado una, sacado un 10 en la oposición, trabajado en la universidad, trabajado en un colegio, había pasado una operación para que me quitaran un tumor en medio del curso escolar y había ido a trabajar con el cabestrillo y los puntos puestos, y también me habían echado. 

 

Todo eso, para 1700€ al mes que cobraba. Mi alquiler eran 750€ por cierto. Así que dije, ¿sí? A. Tomar. Por. El. Culo. 

No pienso volver a hacer este trabajo para un sueldo de mierda como ese, voy a ganar dinero y voy a ganar lo que antes ganaba en un mes en un día. Para el día de mañana cuando tenga el dinero suficiente, retirarme y dedicarme a enseñar 100% gratis por pasión.

Siendo un apasionado de la comunicación oral como siempre he sido, y habiendo trabajado como profesor de comunicación oral en la Universidad decidí dedicarme a las ventas. Era online, había trabajo y se podía ganar dinero desde casa, en calzoncillos si quería. 

 

Empecé a estudiar como loco, como si fuera la oposición, todo sobre comunicación y ventas. Conforme iba estudiando diferentes estrategias ya pensaba yo “me cago en diez, si hubiera sabido esto cuando era profesor me hubiera ahorrado este o ese problema” o “esto es buenisimo para los adolescentes que son tan porculeros”.

A los 3 meses empecé a trabajar en ventas online, para una empresa de Estados Unidos. Vendiendo cursos de ligar, sí de ligar. Por cinco mil dólares. Flipante.
En mi primera semana gané 1500$ casi lo mismo que mi anterior sueldo en un mes.

3 meses después gané en un día 2600$, sí en un día. Antes ganaba 1700€ en un mes.

2 años después dedicándome a las ventas estoy cansado de vender. Ya sé ganar dinero. Ya no me tengo que preocupar por eso más. Ahora quiero enseñarte a tí. Porque a mí, 6 años de educación primaria, 4 años de ESO y 2 de Bachiller me llevaron a estudiar Comunicación Audiovisual sin ni puta idea de lo que quería hacer con mi vida (sinceramente creo que esa carrera existe solo para gente que no tiene ni puta idea de lo que quiere hacer con su vida).

Pero en sólo 3 meses me enseñaron tanto de comunicación como para poder sólo hablando con las personas, poder ganar más de 1000€ en un día. Si me paro a pensar, la educación que recibí en el colegio no me llevó a parar a ningún puerto, bueno al menos ninguno bueno. 

Quiero ser el mejor profesor de España y hay 2 motivos por los cuales no puedo trabajar en el sistema público:
1) Lo que enseño es demasiado radical, revolucionario, como lo quieras llamar y no cumple con sus objetivos de mantener a la población atontada en un sistema de carreras universitarias y oposiciones.

2) Ahí no puedo llegar a suficientes personas para cambiar el mundo rápido

 

Por eso quiero enseñar a padres, porque realmente se preocupan por el futuro de sus hijos (no como sus profesores del instituto) y porque le quiero tocar los cojones al sistema educativo.

Yo estoy comprometido con la causa y quiero que todos los adolescentes de España tengan una buena guía ejemplar para que lleguen cada uno a dónde quieran llegar.
¿Y tú? ¿Estás realmente comprometido con tus hijos?